11.10.08

esperandolo

El agua de la lluvia gotea lentamente desde el tejado; las grandes gotas van chocando contra el cristal de la ventana y luego patinan suavemente pintando unas largas líneas lagrimosas infinitas. La ventana medio abierta (o medio cerrada) deja entrar al viento soplar por la rendija y chifla el viento sigilosamente y llora la chica asomada a la ventana. Con sus manos helados no logra palparlo, con sus ojos mojados no logra vislumbrarlo: el lugar recóndito, donde todo si no sabía a mar, sabía a morriña.

En Valladolid las azoteas de los edificios empapados no dejan ver el horizonte donde hace tiempo alguien escamoteó aquella bola otoñal del sol rojizo y a veces violeta que alumbraba las esbeltas torres de la Catedral, , puertas que parecían estar cerradas desde hacía siglos, figuras románicas cuyas miradas una no era capaz de esquivar. Su Santiago.

Acá todo le sabe a Galicia, inconcientemente busca los objetos que se la recuerden. Cuánto daría por una de pulpo a feira con una copita de albariño de la casa, por un paseo por la Franco, por escuchar una frase en gallego. A súa casa non está aquí, está lonxe.


Se le pone el piel de gallina, el viento le hace tiritar el cuerpo y entre sollozos tímidos vuelve a leer un te amo en la pantalla de su cel. Entonces se acuerda de aquella sonrisa y aquella voz que se lo repetía y jura que mil veces prefiere aquella sonrisa y aquella voz al pulpo y al albariño que lo prefiere a él ante todo. Si es el precio de poder verlo otra vez, está dispuesta a no volver a su Galicia. Porque su casa no está allá, está donde él esté .

5 comentarios:

Luis Alberto dijo...

wow que bonito. Lima es horrenda, siempre está de gris y solo garúa, uno ni siente la garúa y cuando menos cuenta se da, ya está todo empapado.

dzegarra dijo...

El final realmente me conmovió. Yo tambien te quiero así mi princesa.

Fiore dijo...

muy lindo

bso!

metódica dijo...

yo ya no quiero ser princesa u.u*
te mata..


me gusta mi ciudad, es linda, es inconstante, es inesperada, es LIMA xD

Elmo Nofeo dijo...

Uno es de donde a uno lo quieren.

Los peruanos tenemos un poco de sados y otro poco de masocas,
eso explica esa relación de amor y odio con nuestro país.

Saludos.