24.10.08

sanguches y otros

Hoy nos tocó el tema de los préstamos (lingüísticos) en el castellano. ¿Por qué los españoles son más propicios para castellanizar las palabras extranjeras? El estrés, el esquí, el güisky… todas esas son las transformaciones de las palabras extranjeras (sobre todo los anglicismos) y las palabras inglesas pronunciadas a la española, o sea, pronunciadas mal. Déjenme subrayar que los latinoamericanos son más cercanos a la pronunciación correcta, gracias a Dios. Aunque la manera española de decirlo también tiene su encanto.

Vamos a ver. La palabra sandwich que incluso puede escribirse sángüich (sic) no es una forma de llamar un bocadillo normal, o sea de pan fresco (pan de bolla) sino uno de pan de molde frecuentemente cortado por medio y a veces caliente, acá entra la que conocemos por sángüich mixto o sángüich vegetal. En cambio lo que llamamos un bocadillo (bocata: su variante juvenil, que viene de la jerga de las putas y los ladrones, que yo recuerde) es un panecillo o una barra de pan tipo baguete partida longitudinalmente en dos mitades entre las cuales se colocan alimentos variados (DRAE), también existen variantes calientes, los más frecuentes: de tortilla, jamón serrano, jamón York y queso, etc. O sea en España un sángüich no es lo mismo que un bocata porque el pan es diferente. En cambio, un sanguche peruano que también, evidentemente, viene de la palabra inglesa, al parecer, tomó el significado tanto de un sángüich, como de un bocata españoles. Al saberlo llegamos a la conclusión de que el barbarismo sandwich llegó al español del Perú no a través del español de España sino probablemente directo desde los EEUU. Mientras a España la palabra esa vino para renombrar un tipo de pan relleno de algo. Y digo relleno, no caliente (aunque a parte de relleno, caliente también puede ser). Sin embargo el hecho de calentar pan no hace que éste adquiera el orgulloso nombre de sángüich. El pan bimbo tostado sin relleno, por supuesto, no será un sángüich, sino una tostada (que luego podemos untar con mantequilla o con mermelada si nos apetece). Y ojo, lo curioso es que dos medias de bolla de pan (o sea pan fresco) tostadas también llamaremos tostadas aunque el tipo de pan cambia. ¿Complicado? Y dicen que un bocadillo es lo más fácil que hay para comer…

8 comentarios:

El Chico Nube dijo...

Ahí está el detalle, decía Cantinflas.

Blue Fairy meets Gepetto dijo...

no vale, ya me diste hambre y yo estoy esperando a que se termine de hacer el asado o barbacoa o BBQ que estamos preparando y tengo para una hora mas!!!. beso.

Fiore dijo...

uy!! no no no seas mala!! sanguchitos ricos y la dieta :(

bu

jaj

bso!

el véler dijo...

me quedó clarísimo... te gusta el pan *)

Elmo Nofeo dijo...

¿Y que hay de las tortas de jamon y queso que comía el chavo del ocho?

conexionperuana dijo...

Quien diria que todo ese proceso tuvo uqe pasar esa palabrita y encima que nosotros los peruanos en algo influimos...claro esta siguiendo tu teoria. Saludos.

Chauuu...
http://conexionperuana.blogspot.com

Edilberto Cabrera dijo...

Del sángüich se puede hablar bastante en el Perú. En Lima, por ejemplo, está ese poderoso y dominguero sángüich con chicharrón, que es algo muy contundente y que difícilmente podría ser nominado como un "bocadillo2.

Me gustó.

Saludos,

Martín Balbuena dijo...

Creo que me vas a dar clases...jijiji
Tienes una tarea en mi blog...sí....un meme...
Saludos