3.6.08

las crónicas nocturnas: historia de una mudanza

Z. iba a mudarse del depa pero por el montonazo de maletas, maletines y bolsas que tenía no era posible que se mudara en transporte público así ¿a quién llamamos? A J. que es la única con buena fe, permiso de conducir y con un carro (imprescindible).

A las 21 J. llamó que ya estaba abajo (vivimos en el 6º) Entra, pues. Mientras Z. y yo sacábamos sus pertenencias a la escalera. Tras esperar un buen rato llegamos a la conclusión de que el ascensor se debía de haber malogrado Pucha, hay que bajar toda la vaina por la escalera. Z. estaba esperando con su montoncito en el 6º, entonces yo para adelantar un poco la cosa bajé un pequeño porcentaje de las maletas.

J. no me esperaba abajo. ¿Habría desaparecido? Sonó el cel. ¿Dónde estás? En el ascensor, pues, se paró entre el 2º y el 3º. Analicemos la situación: Z. estaba arriba vigilando sus pertenencias, yo abajo con su laptop y no-sé-que-pero-pesaba-de-carajo metido en las bolsas que se me estaban desgajando en la mano y J. cerrada en el ascensor con una familia de 5 obesos de la cual nos enteramos después. Subí hasta el 3º (con las cosas de Z.) Golpeé la puerta del ascensor: ¿J., Estás viva? ¿Hace calor? - Sí pues, que quieres que te diga. Pucha, eso merecía un brindis: bajé de nuevo para comprar una gaseosa. Volví a tocar la puerta del ascensor entre el 2º y el 3º. ¿Cuándo vendrán a rescatarnos? No se sabía. La empresa que arreglaba los ascensores malogrados en aquel momento estaba rescatando a otra gente en otra parte de la ciudad. ¿Con quién estás?- Somos sólo chicos, escuché una voz masculina que pertenecía a un hombre bien sudado y que olía a una lata de cerveza (como nos comentó luego J.)

Al final, cuando, la pobre salió del aquel infierno decidimos bajar las cosas a pie. No se quejen, hay que mantenerse en forma (me duele todo el cuerpo). No nos metimos otra vez a la mierda del ascensor. Ni hablar! Ya me imagino que será cuando tenga que marcharme yo.

Abajo J. estaba intentado meter las maletas al carro (era tanto porque Z. no se quería despedir de su colección de revistas francesas ni del resto de los papeles que acabaron tirados en el suelo). Otra vez para adelantar la cosa, les dije a las chicas que me iba a botar la basura que se había acumulado durante la mudanza (al contenedor de la esquina), ahí les espero. Como podía prever, no aparecieron allá donde habíamos quedado. Desde lejos divisé el carro de J. parado en la acera. Avancen, le señalé con toda la fuerza de mis brazos haciéndome el payaso en el medio de la calle en la mitad de la noche. Nada. ¿Por qué no arrancaba el carro? Sonó el cel: "J. llamando". ¿Dónde estás? - ¿Tú dónde estás? Yo estoy yendo para allá. -OK, y por qué tardas tanto? Te espero en la esquina del super. -Noooo, escuché, Que Z. salió del carro para buscarte y ni idea dónde se marchó. ¡Vuelve a la basura!

….

We're the heroes! Z. está viviendo en un sitio nuevo. Ya pasó. Yo, solita en mi cuarto imaginándome qué voy a hacer sola y sintiéndome abandonada. Suerte, queda un mes y también cambiaré de aires. Un mes, nomás.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Jo, si, es verdad. Este ha sido un puto día. Todo iba mal, hasta el puto ascensor. Pero bueno. Espero que a partir de hoy alguna gente dejará de tener problemas del piso y dormirá tranquila. Además, nos hemos reído un montón. Nunca olvidaré estos 30 minutos pasados en el ascensor con el borracho ese y la familia grislies. Es más, espero tener más aventuras de este tipo a consdición de que sea con vosotras!:P un beso para la gran dueña de este blog:* J.

Elmo Nofeo dijo...

Para tu mudanza mejor contrata un camión de mudanza,a menos que quieras repetir lo del ascensor.

Raulín Raulón... dijo...

Ah, eran familia... la familia de Barney, de los Simpson. Pensé que el polaco era Moe.

Pero bueno, son días de mala suerte, como aquellos otros en los que uno deja los dedos atrapados en la puerta del carro.

Sí, tienes razón, hay casas demasiado pequeñas para ciertas plantas peruanas. Pero tengo otra pregunta, y la plantearé en un post.

Franco dijo...

Mudarse es una chambaaaazaaaa. Tan así que hasta a veces sí da ganas de pagarle a otro. Y que uno vaya viendo televisión mientra el otro chambea :D

Sheila dijo...

que pintoresco tu historia me encanta no pare de reir lo siento que piña tus amigos que se quedaron encerrados en el ascensor me muero si me tocaba a mi.

Gracias por visitar mi blog un beso

Anónimo dijo...

Hola, soy Z. (y porque Z.?)! J. gracias por tu sacrificio!! Eres como siempre genial! M. tienes un talento extraordinario... mi mudanza? si... un poco loca, pero valia la pena, no? asi tienen otra oportunidad para reir;)casi me cai de la silla leyendolo:) me mudo otra vez dentro de 1 mes... J. preparate...

Anónimo dijo...

Preparar preparada estoy siempre. Lo peor del todo es la gasolina que se gasta en todas estas acciones...Ya veremos cómo arreglamos tu siguiente mudanza. Tal vez te invito a mi casa y asi ahorro un viaje:P J.

Aaron Sosa dijo...

Entiendo estas cosas de Mudanzas, mi record fue hace 4 años, me mude a 8 sitios durante el año.
PEro esta bien, es parte de la vida y hay que vivirlas, pues... A vida es MUY BREVE...
Saludos y felicitaciones por la hitaria de M. Y aqui me quedo en mi trópico de 40º extrañando a Z.

Fr@nk M!Ch@ell dijo...

A veces las mudanzas ayuda a revivir algunos recuerdos de cosas que lo creiamos perdido y por ahi entre el laberinto que hacemos lo encontramos.